14 diciembre 2011

Gómez Bermúdez calla la autoría intelectual de los atentados del 11M



Durante la presentación del libro 'La ruta del odio' de Fernando Vaquero, un libro sobre el terrorismo, la presidenta del Foro de Ermua, Inmaculada Castilla de Cortázar, relató una anécdota sobre el juez Gómez Bermúdez. En una ocasión, tras la sentencia del juicio del 11-M, le preguntó al juez por el autor intelectual de los atentados. El juez le contestó que no era el momento adecuado para contar todo. Que "...hay cosas tan complejas, tan graves, que es mejor que no se sepan todavía, que se sepan más adelante".

Inma Castilla de Cortázar:
" te estoy preguntando sobre la autoría intelectual de los atentados..."

Javier Gómez Bermúdez. Presidente del tribunal del juicio del 11M:
"Hay cosas que son tan complejas, tan graves, que es mejor que no se sepan todavía... que se sepan más adelante"

Inma Castilla de Cortázar:
"No sabía que los jueces teníais competencias para saber cuándo es el momento oportuno para hacer justicia"

Noticia original:
Andrés Velázquez
andres@hispanidad.com

09 diciembre 2011

Feliz Navidad

Feliz Navidad 2011

En nombre de Jamal Zougam

EL MUNDO

En nombre de Jamal Zougam

11-M / JAVIER GÓMEZ DE LIAÑO

Escrito que, para su firma y rúbrica, brinda a Jamal Zougam un abogado de oficio a quien la condena de un inocente siempre le produjo viva desazón y que cada vez que una de esas sentencias se revoca y, por tanto, el fallo injusto se elimina, siente un alivio infinito. Tanto como cuando oye decir al director de este periódico que están decididos a seguir buscando la verdad hasta que el infierno se hiele.

Excmo. Sr. Ministro de Justicia:

JAMAL ZOUGAM, de 38 años de edad, como nacido el 5 de octubre de 1973, natural de Tánger (Marruecos), hijo de Mohamed y de Aicha, de estado civil soltero y titular del N.I.S. X-8524666, ante V.E. comparece y con los debidos respetos, EXPONE: Que con fecha de 31 de octubre de 2007, la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó sentencia en la que se me condena a 42.922 años de prisión por los atentados cometidos en Madrid el 11 de marzo de 2004, al considerar probado que yo era miembro de una célula terrorista de tipo yihadista y que, como tal, fui autor de 191 homicidios consumados y de 1.856 homicidios en grado de tentativa. La sentencia de la Audiencia Nacional fue confirmada por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo el 17 de julio de 2008 y la pena la cumplo en el Centro Penitenciario de Villena (Alicante) en régimen de aislamiento, situación en la que me encuentro desde el 13 de marzo de 2004, que fue cuando preventivamente me encarcelaron.

Doy por hecho, señor, que V.E. conoce que mi condena, según los magistrados que la decretaron, se funda en la identificación que de mí hicieron tres viajeros de uno de los trenes, a los que se otorgó el estatuto de testigos protegidos con las claves J-70, C-65 y R-10, hasta el extremo de calificar sus testimonios de «claros, independientes y concordantes, sin fisuras (…)».

Pues bien, resulta y espero acertar si supongo que habrá leído la información, que esta semana, durante tres días consecutivos, el diario EL MUNDO ha publicado unas investigaciones en relación con esos testigos que me atrevo a calificar de terribles. La ligereza con la que procedieron los tres, uno de los cuales ni siquiera estuvo en el juicio, raya en lo inconcebible, aunque también confirma lo que desde el primer momento mucha gente pensó, o sea, que más que testigos protegidos, fueron elegidos y que sobre ellos algunos funcionarios policiales es muy probable que ejercieran una presión insoportable, sin descartar el precio, la recompensa o la promesa.

Estoy convencido, pues, de que atendida la publicación a la que aludo, hoy aquellas declaraciones no habrían de merecer opinión tan elogiosa de ser testimonios «de una firmeza y seguridad encomiables», que es como la sentencia calificó las deposiciones. Esto sin contar que el presidente del tribunal cercenó cualquier intento de cuestionar la fiabilidad de las dos testigos que comparecieron, pues por mucha que fuera la protección dispensada, ello impedía a la defensa conocer la identidad de las personas a las que interrogar y preguntar acerca de datos que, precisamente, hubieran permitido demostrar que esos testigos eran parciales e indignos de crédito. Si esos testimonios que sirvieron para condenarme hubieran sido examinados con el ineludible espíritu crítico y analizados meticulosamente, la conclusión no hubiera sido la alcanzada por sus señorías, aunque, a decir verdad, ya por entonces no eran pocos los indicios que apuntaban cuán peligrosamente estaban expuestas al error. Quiero pensar que si el tribunal hubiera conocido lo que hoy se sabe de tan amparados y blindados testigos J-70, C-65 y R-10, ninguno les hubiera merecido fe alguna.

Los abogados que me defienden han declarado que mi condena es el error más grave de la historia judicial española y también que, para hacer viable la revisión de la sentencia, van a presentar una querella por falso testimonio contra las dos rumanas, cuñadas entre sí, que comparecieron y pronunciaron mentira. Yo no soy nadie para decir si ese es el camino más correcto, que, a no dudar, lo es y no saben ellos, los señores letrados, lo muy agradecido que les estoy, pero, además de esa iniciativa, si me dirijo a V.E. es porque creo que la grandeza de su corazón no habrá de permitirle encogerse de hombros ante mi inocencia destruida por la justicia penal.

He leído, señor ministro, pues tiempo no me falta para hacerlo, que el recurso que le pido ordene interponer al fiscal general del Estado es excepcional y que el Tribunal Supremo, en una reciente sentencia, lo mismo que antes hiciera en otras, afirma que el juicio de revisión sólo es admisible en los cuatro supuestos legalmente tasados. No obstante, me reconforta saber que para tan alto tribunal la esencia del recurso es preservar el necesario y saludable equilibrio entre seguridad jurídica y Justicia o, lo que es igual, que, a la larga, lo trascendental es que la verdad material triunfe frente a la verdad formal.

He visto, también, que uno de los casos que permite la revisión es cuando se sufre condena a causa de testimonios que luego son declarados falsos en sentencia firme, pero se me ocurre si, tal vez, mi recurso no podría ir porque después de la sentencia que me tiene aquí encerrado ha sobrevenido el conocimiento de nuevos hechos que evidencian ser inocente; esto es, que la prueba de testigos y que fue la base de mi condena, ha quedado totalmente desvirtuada por las investigaciones publicadas.

Porque juro, señor ministro, que nada tuve que ver con ese terrible atentado. No hay ser humano que pueda decir que me vio, como tampoco lo hay que pueda afirmar sin mentir que yo estaba en los trenes. Esto lo vengo proclamando desde que me detuvieron y lo repito todos los días para mis adentros en la cárcel de Villena, donde vivo aislado en la celda durante 20 horas al día. Es lo mismo que declaré el 2 de julio de 2007, al final del juicio, cuando, en uso del derecho a la última palabra, afirmé que la Policía sabía que esos testigos no eran de verdad y que esperaba que algún día se demostrase que mintieron o se equivocaron. Mi madre Aicha y mi hermana Samira han dicho varias veces que la noche del 10 al 11 de marzo de 2004 yo la pasé en casa y que en la mañana siguiente, cuando la televisión y la radio daban la noticia del atentado, dormía junto a mi hermano Mohamed. Lo dijeron en la fase de instrucción del sumario e incluso en el juicio. Sin embargo, la sentencia no otorgó validez a esos testimonios.

Señor Ministro. Créame. Esta instancia es una súplica de Justicia. La formulo en nombre propio y en el de mi madre, que noche tras noche permanece en vela rogando al cielo que le ayude a conseguir que la justicia me exculpe de unos terribles crímenes que no son míos. Haga todo lo que esté a su alcance, que es mucho, para reparar el error. Nunca la inocencia estuvo más probada ni la culpabilidad menos demostrada como en mi caso. No se trata de menospreciar otros procesos con errores judiciales. Tan es así que le confieso que aspiro a que el mío sirva para levantar un dique eficaz contra la indolencia de quienes entienden que las sentencias erróneas son fenómenos aislados y los errores judiciales algo lamentable, pero natural y sin duda inevitable.

Si por ventura, previa formación de expediente, V.E. ordenase la interposición del recurso extraordinario de revisión, pese a las dificultades que ese juicio encierra, pues me consta que el principal escollo es eso que llaman santidad de la cosa juzgada, confío en que serán los propios magistrados autores de la sentencia de condena los primeros en celebrarlo.

DESCONOZCO su nombre, señor, pues en breves días el actual ministro de Justicia dejará el cargo para ser ocupado por quien el nuevo presidente de Gobierno nombre, pero lo que sí sé es que atender mi ruego sólo pueden hacerlo personas de espíritu elevado, como lo tienen quienes piensen que admitir que se ha condenado a un inocente refuerza la autoridad moral del Estado. A un magistrado que hoy ejerce de abogado, le escuché decir que nada acrecienta más la confianza de un pueblo en la Justicia que saber que un condenado inocente puede lograr la revocación de la sentencia errónea.

Acabo, excelentísimo señor. Justificado, creo yo y lo creo con la humildad que he pretendido hacerlo, el error en que se incurrió al condenarme a las penas que extingo y sin perjuicio de las demás comprobaciones que V.E. estime convenientes, considero que es de rigurosa justicia poner término a los sufrimientos que con tal motivo vengo padeciendo.

Por lo expuesto;

SUPLICO A V.E. que, previa instrucción del oportuno expediente, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 956 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y por considerar que hay fundamento para ello, se sirva ordenar al Excmo. Sr. fiscal general del Estado que interponga el correspondiente recurso de revisión contra la sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que aquí me tiene confinado. Es gracia que espero merecer de V.E., cuya vida guarde Dios muchos años y que de otorgarme impedirá la completa consumación de la condena injusta que me fue impuesta y evitará en lo posible los efectos de la cruel buena fe de quienes así juzgaron.

Otrosí de un letrado en prácticas: Frente a quienes defienden la excepcionalidad o carácter restringido del recurso de revisión, postulo su admisión con largueza, que es como el proceso de rescisión se concibió durante la Revolución Francesa una vez superada la falsa creencia de la imposibilidad de condenas injustas.

Segundo otrosí de una romántica licenciada. Como Bartolomeo Vanzetti dijo al juez Webster Thayer antes de ser condenado a muerte por un delito de asesinato que juraba y perjuraba no haber cometido, estoy convencida de que Jamal Zougam asumiría aquellas palabras de «No le desearía a un perro o a una persona, a la criatura más baja y desafortunada de la tierra, no le desearía a ninguno de ellos lo que sufrido».

Tercer otrosí de un apasionado jurisperito. El inhumano y degradante régimen de aislamiento que sufre Jamal Zougam en la cárcel de Villena y como él o parecidos a él, algunos internos recluidos en otras prisiones -el caso más reciente es el de un tal Lozano en el centro de Valdemoro-, bien merecería la intervención de los señores jueces de Vigilancia Penitenciaria, y hasta justificaría la aplicación a la aún secretaria general de Instituciones Penitenciarias, señora Gallizo, y a los directores directamente responsables, del artículo 533 del Código Penal que castiga a quienes impusieren a los reclusos sanciones o privaciones indebidas o usaren con ellos un rigor innecesario.

Javier Gómez de Liaño es abogado y juez en excedencia.

Jamal Zougam ¿Culpable o inocente?

Informaciones aparecidas en el periódico El Mundo que cuestionan la fiabilidad de los testigos de cargo contra Zougam.

EL MUNDO. LUNES 5 DE DICIEMBRE DE 2011
11-M: La mayor condena carece de sustento

EL MUNDO. MARTES 6 DE DICIEMBRE DE 2011
Cómo pasar en el 11-M de impostor a testigo de cargo

EL MUNDO. MIÉRCOLES 7 DE DICIEMBRE DE 2011
Hay motivos para repetir el juicio a Zougam

EL MUNDO. JUEVES 8 DE DICIEMBRE DE 2011
Querella de Zougam por falso testimonio contra J-70 y C-65

09 julio 2011

Manzano relevó a un tedax por negarse a alterar informes periciales del 11-M

vía www.libertaddigital.com el 8/07/11

La versión oficial del 11-M, ésa que presuntamente resuelve todas las incógnitas del mayor atentado terrorista de nuestra historia, se construyó sobre tres elementos: el Skoda Fabia, la furgoneta Renault Kangoo y la mochila de Vallecas. El primero de ellos tenía tan poca base que incluso el instructor juez del Olmo decidió prescindir de ella; sobre el segundo pesan muy serias sospechas de que sea una prueba falsa; y en cuanto a la tercera, por si no se hallara lo suficientemente desacreditada hasta el momento, las últimas revelaciones han terminado por enterrarla.

La famosa mochila de Vallecas, que sirvió de base para inferir el contenido del resto de mochilas que sí explotaron en los trenes, estaba formada básicamente por tres componentes: metralla, un teléfono móvil y explosivo. Del explosivo hay poco que añadir, pues ya hemos constatado en numerosas ocasiones que resulta altamente improbable que lo que explotara en los trenes que fuera Goma 2 ECO. La metralla, por su parte, ya sabíamos que era un elemento que chirriaba sobremanera, pues no se encontraron restos de la misma en ninguna de las víctimas del 11-M.

Ayer, gracias a las declaraciones de uno de los Tedax ante la juez Coro Cillán, conocimos nuevos datos que todavía dejan en peor posición este vestigio. Para empezar, el declarante ha manifestado que el jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, lo apartó de la investigación después de que se negara a alterar su informe pericial en el que afirmaba que los tornillos de la mochila de Vallecas no tenían nada que ver con los recogidos por los funcionarios judiciales en Mina Conchita o con los encontrados en el foco de explosión de los trenes. Asimismo, hemos conocido que el teléfono Movistar de la mochila probablemente no fuera liberado, tal como afirma la versión oficial, pues no funcionó con una tarjeta prepago Vodafone pero sí con una Movistar.

En definitiva, las declaraciones del Tedax no sólo ponen de relieve el extraño interés de Sánchez Manzano por que el contenido de la mochila de Vallecas se adaptara a una particular teoría preconcebida, sino que arrojan nuevas y serias dudas sobre la principal prueba que condujo el propio 12 de marzo a Zougam y, de ahí, a todas las turbas populares que acusaron al Gobierno popular de estar manipulando lo que a todas luces era un atentado islamista en represalia por la guerra de Irak.

Al final, se produjo el cambio de Gobierno al grito de "queremos saber la verdad", pero no hemos quedado sin la verdad. Lo único que parece evidente hasta el momento es que ha habido personajes dedicados a falsificar pruebas y a desviar el foco de la investigación para provocar un giro político copernicano. Si todavía alguien sigue creyéndose una versión oficial que sólo ha servido para obstaculizar el esclarecimiento de los hechos, va siendo hora de que, tras estas nuevas evidencias, vuelva a preocuparse por saber la verdad.

Esta mañana se ha producido, en el juzgado dirigido por Coro Cillán, una declaración que puede tener una enorme trascendencia de cara a la investigación del 11-M. La Unión de Oficiales de la Guardia Civil había solicitado que se interrogara como testigos a dos Tedax: el 80.938 y el 27.789. Ambos han ratificado lo que hasta ahora ya sabíamos: que las muestras recogidas en los trenes del 11-M se llevaron a la Unidad Central de Tedax, donde ya no se volvió a saber nada más de ellas.

Pero, además, el tedax 80.938 ha efectuado una serie de afirmaciones realmente explosivas, tal como cuenta Angela Martialay en Libertad Digital.

En primer lugar, ha declarado que realizó un informe pericial en el que hizo constar que no existía ninguna similitud entre los clavos encontrados en la mochila de Vallecas, los clavos recogidos por los funcionarios judiciales en Mina Conchita y los clavos encontrados en un foco de explosión de los trenes. ¿Qué importancia tiene eso? Pues es otro indicio más de que el artefacto encontrado en la comisaría de Puente de Vallecas dieciocho horas después de la masacre no tiene nada que ver ni con los trenes, ni con esas minas asturianas de donde nos dicen que salió el explosivo.

Siempre según la declaración de ese tedax, a Sánchez Manzano no le gustó lo categórico de su informe pericial, por lo que quiso que se modificara, a lo que el perito se negó. Como consecuencia, Sánchez Manzano lo apartó de ese tipo de informes periciales, para poner a alguien de su confianza.

En segundo lugar, el testigo ha contado que también participó en los análisis periciales iniciales del teléfono Trium encontrado en el artefacto explosivo de Vallecas. Y ha dejado caer un dato que no constaba en el sumario y que arroja nuevas dudas sobre la versión oficial del atentado.

Según la declaración, el mismo día 12 de marzo intentaron encender el teléfono con una tarjeta Vodafone y no lo consiguieron, tras lo cual el tedax 80.938 introdujo su propia tarjeta Movistar en el aparato, que ya sí funcionó. El dato es relevante por cuanto la historia oficial del teléfono encontrado en la mochila de Vallecas es la siguiente:

1. Los terroristas compran el teléfono antes del 11-M en la tienda de unos hindúes. Era un teléfono Movistar.

2. Los terroristas llevan a liberar el teléfono a la tienda de un policía, Ayman Maussili Kalaji.

3. Los terroristas compran unas tarjetas Amena y usan el Trium liberado con una tarjeta Amena para fabricar el artefacto de Vallecas.

Sin embargo, el hecho de que los tedax no lograran hacer funcionar el teléfono con una tarjeta Vodafone y sí con una Movistar permite cuestionarse si ese teléfono estaba verdaderamente liberado. Esas dudas sobre la rocambolesca historia del policía  liberador de teléfonos, Kalaji, se añaden a otras que ya hemos expuesto anteriormente, como por ejemplo la evidente falsificación del libro de caja de los hindúes, puesta de manifiesto por el propio juez Bermúdez durante el juicio.

En tercer lugar, la versión oficial nos dice que el artefacto de Vallecas estaba preparado para explotar con la alarma del teléfono a las 7:40. ¿Cómo se sabe? Pues porque los tedax verificaron la hora de la alarma con posterioridad al mediodía del 12-M. Sin embargo, el tedax 80.938 ha señalado en su declaración que cuando él vio el teléfono, en la madrugada del 11-M al 12-M, tenía la batería quitada, lo que viene a corroborar, por enésima vez (tal como señala Manuel Marraco en El Mundo), que ese teléfono tuvo forzosamente que perder la programación de alarma que tuviera. En consecuencia, es imposible que nadie determinase, muchas horas después, que el teléfono estaba programado para que la alarma se activara a las 7:40. Otra mentira más de las muchas que componen la versión oficial.

Son muchos los datos que estamos conociendo gracias a la querella interpuesta contra Sánchez Manzano y su jefa de laboratorio por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Son tantos los indicios de falsedad en todo lo relativo a la mochila de Vallecas, que parece casi imposible que no lleguemos a conocer quién ordenó fabricar esa prueba "plantada". Y a partir de ahí, habrá que tirar del hilo de los falsificadores de pruebas.

vía www.libertaddigital.com el 8/07/11
ÁNGELA MARTIALAY

La titular del Juzgado de Instrucción Número 43 de Madrid, Coro Cillán, continúa tomando declaración a los Tedax que participaron en la recogida y posterior examen de las muestras del 11-M.

Este viernes ha sido el turno de dos de los agentes de la Unidad Central -dirigida por el comisario Juan Jesús Sánchez Manzano. Sus testimonios fueron solicitados por la Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) –acusación popular- al entender que éstos podían ser claves para el esclarecimiento de los hechos.

Según ha podido saber Libertad Digital, el artificiero C. M. con número 80.938 ha señalado que fue relevado de sus funciones y sustuido por la mano derecha de Sánchez Manzano, el tedax Fernando Blázquez, tras negarse a alterar su informe pericial sobre las muestras de tornillos que fueron obtenidas de la mochila de Vallecas, de Mina Conchita y del foco de la calle Téllez.

Tal y como consta en su declaración, el agente realizó tres informes periciales con los restos de clavos procedentes de esos tres lugares y llegó a la conclusión de que "no había ninguna coincidencia" entre ellos. Así se lo hizo saber al jefe de los Tedax cuando se produjo el 11-M, Juan Jesús Sánchez Manzano, quien le ordenó modificar su veredicto para obviar que no se había encontrado nada en común en la pericial llevada a cabo con esas muestras.

Manzano lo relevó

Al negarse a cumplir las órdenes de su superior, Manzano le dijo que los informes periciales los haría a partir de entonces otro tedax porque él era "muy categórico en sus conclusiones" por lo que "ya no lo necesitaba". Y así fue, fue sustituido por la mano derecha de Sánchez Manzano, su hombre de confianza, el artificiero Fernando Blázquez. El testigo ha declarado que no le consta si sus pericias se rehicieron finalmente.

Por su parte, Blázquez ha sido citado a declarar en calidad de testigo el próximo 8 de septiembre por la juez Coro Cillán a petición de la asociación de guardias civiles al entender que él fue el tedax responsable de la custodia de los vestigios del 11-M.

Asimismo, el tedax -que ha declarado por videoconferencia al encontrarse destinado en Almería- ha subrayado que en el complejo policial de Canillas no se redactó ningún acta con la relación de los restos recopilados tras los atentados, aunque "allí estaba llegando mucho material" y lo habitual hubiera sido hacerlo.

La mochila de Vallecas

Por otro lado, durante el interrogatorio, ha explicado que él actuó el 12 de marzo de 2004 en la desactivación de la famosa mochila de Vallecas, manipulando el teléfono que apareció en su interior. Sobre este asunto, el tedax ha revelado un dato que contradice la versión oficial ofrecida en la sentencia del 11-M.

Según sostuvo la Audiencia Nacional, dicho móvil de la compañía Movistar estaba liberado por lo que podía funcionar con una tarjeta prepago de cualquier compañía telefónica. En cambio, según este agente un día después de la masacre de Madrid introdujeron una tarjeta telefónica marca Vodafone en el mismo y el terminal no funcionaba. Minutos después comprobaron que con la tarjeta Movistar del tedax sí que podía utilizarse el mismo. Según el sumario, el teléfono tenía una tarjeta Amena.

El policía nunca fue llamado a declarar durante el juicio del 11-M en la Audiencia Nacional. Junto a él, este viernes ha testificado en el Juzgado 43 de Plaza de Castilla otro tedax, R. F. con número 27.789, que ha sostenido que a él también le consta que las muestras recogidas en los focos de las explosiones se llevaron a la sede de la Unidad Central Tedax del complejo de Canillas. Posteriormente, desaparecieron sin que de momento se conozca quién dio la orden de hacerlo.

En este procedimiento se encuentran imputados el exjefe de los Tedax, Sánchez Manzano, y la perito jefa del laboratorio de los artificieros por los delitos de ocultación de pruebas y falso testimonio a raíz de la querella interpuesta por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

vía www.elmundo.es el 8/07/11

Manuel Marraco | Madrid

Actualizado viernes 08/07/2011 20:00 horas

Un tedax que manejó el teléfono de la mochila de Vallecas ha refutado esta mañana ante la juez la versión ofrecida por el jefe de los artificieros en el 11-M, Juan Jesús Sánchez Manzano, sobre los datos obtenidos de ese terminal.

El tedax 80.938 ha explicado que en la madrugada del 12 de marzo llegó a introducir su propia tarjeta Movistar en ese teléfono para poder encenderlo. Momentos antes, otros agentes lo habían intentado sin éxito con una tarjeta Vodafone. En su declaración, el policía afirma que cuando llegó al lugar donde estaban manipulando el terminal, "el teléfono estaba ya sin batería".

Eso supone que Manzano nunca pudo llegar a saber a qué hora estaba fijada la alarma del teléfono, porque la fecha, el día y la hora se borran cuando la batería se quita durante unos segundos. En un informe al juez, Manzano sostuvo que "cuando se procedió al estudio del teléfono su hora coincidía con la real y tenía activadas las funciones de alarma (7.40) y vibrador".

Además, el relato siembra dudas sobre la posibilidad de que los terroristas realmente manejaran el teléfono con la tarjeta Amena hallada en su interior. Según la investigación, el teléfono Movistar había sido liberado, pero esa madrugada del 12 de marzo los policías no consiguieron encenderlo con una tarjeta Vodafone. Sólo con la de Movistar. ¿Cómo pudo entonces funcionar con una Amena?

El agente ha declarado como testigo ante la juez Coro Cillán a petición de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil en la causa abierta contra Sánchez Manzano tras una querella de la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M.

16 marzo 2011

La Vuelta al Mundo - 15/03/11 - Entrevista a Zaplana

Lo más importante de la entrevista es que se pone el foco en los días 11 al 14. Ahí hay más indicios sobre el caso 11-M de los que Gómez Bermudez tuvo encima de la mesa. La bombas estallaron el 11-M pero el atentado se culminó el 14-M; a partir de ahí zETAp máximo protagonista.
Han corrido chorros de tinta sobre los hechos acaecidos hasta el 11 de marzo de 2004 y relacionados directamente con el atentado, pero... ¿Se ha hecho lo mismo con lo ocurrido hasta que los españoles depositaron su voto? En un momento dado de la entrevista, Zaplana manifiesta que 'jugaron con ellos' (con el gobierno) ¿Quienes?
Esta es la pregunta, algunos ya tienen la respuesta.





En Confianza - Especial 11-M - 13/03/11

No te pierdas este especial 11-M donde Casimiro García-Abadillo entrevista a Federico Jiménez Losantos y a Esther Sáez, víctima del 11-M que ofrece un testimonio impresionante.

12 marzo 2011

11 marzo 2011

Séptimo aniversario

vía www.libertaddigital.com el 11/03/11

El silencio y la tristeza han estado presentes este viernes en la Puerta del Sol durante el homenaje organizado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, de los que se cumplen siete años.

Como en ocasiones anteriores, el cielo nublado y las bajas temperaturas han acompañado a las autoridades políticas presentes en el kilómetro cero de la capital, donde, bajo la melodía del 'Réquiem de Mozart', han rendido tributo a las 192 personas que perdieron la vida en las explosiones de los trenes de Cercanías, a los heridos y a las personas que participaron en los rescates.

Puntuales, a las 9 horas, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, acompañados por el presidente del PP, Mariano Rajoy, y los portavoces parlamentarios de PP (David Pérez), PSOE (Maru Menéndez) e IU (Gregorio Gordo), han salido de la Real Casa de Correos para colocar una corona de laurel en la placa que recuerda a los fallecidos el 11 de marzo y las personas que ayudaron a las víctimas.

La corona ha sido portada por dos alumnos de la Academia de Policía, que, junto a las autoridades, tras situarse ante la placa, han guardado cerca de un minuto de silencio. En el homenaje permanente que se puede ver en la fachada de la Real Casa de Correos se destaca el "recuerdo a las víctimas" y el "ejemplar comportamiento del pueblo de Madrid", que, según reza, "permanecerá para siempre".

Junto a ellos han estado también, como en años anteriores, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, María Ángeles Pedraza, y la presidenta de la asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, María Ángeles Domínguez, ambas con temblante serio y triste.

Al acto institucional, que ha concluido con el himno nacional, han acudido la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcárcel; el equipo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, la presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez; el secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez; diputados regionales y alcaldes de distintos municipios de la región así como los portavoces en el Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo (PP), David Lucas (PSOE) y Ángel Pérez (IU).

En el 'cuadrilátero' que se forma ante la Puerta del Sol, también han acudido representantes de todos los cuerpos que atendieron y socorrieron a los afectados: Bomberos de la Comunidad de Madrid, personal de Emergencias 112 Comunidad de Madrid; Emergencias Madrid y Policía Local.

Además, se inauguró un monumento en la estación del El Pozo en recuerdo de las víctimas. La inauguración del monumento ha reunido a responsables políticos de los diferentes partidos, entre ellos el presidente del PP, Mariano Rajoy; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y los portavoces de los tres grupos, el vicealcalde Manuel Cobo (PP), David Lucas (PSOE) y Ángel Pérez (IU).

También han acudido la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce; el candidato socialista a la Alcaldía de la capital, Jaime Lissavetzky; el ex alcalde Juan Barranco y concejales de los tres grupos.

Ha acudido la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, pero ningún representante de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, impulsora del monumento, disconformes con la forma en que el Ayuntamiento ha organizado el acto y que celebrarán su propia inauguración esta tarde.

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, ha asegurado este viernes, en el que se conmemora el séptimo aniversario de los atentados del 11 de marzo de 2004, que si las declaraciones de los 24 Tedax que participaron en el traslado de los restos de los explosivos utilizados en el 11-M y que hoy son interrogados aportan alguna nueva prueba, la AVT "pedirá la reapertura del juicio".

En declaraciones a Onda Cero, recogidas por Europa Press, Pedraza ha confesado que aunque como cada mañana a las 7.39 siente dolor y "un pinchazo en el corazón" al recordar los atentados en los que hace siete años perdió a su hija y en el que murieron otras 191 personas y otras 1.927 resultaron heridas, hoy ha sentido al mismo tiempo "esperanza por esa declaración de los Tedax".

"Creo que después de muchos años que ha estado dormitado y silenciado el 11-M, el hecho de que hoy los tedax puedan declarar, me da esperanzas", ha manifestado, para añadir que "está ansiosa" de escuchar dichas declaraciones porque, a su parecer, "alguno tiene que tener conciencia y corazón y hablar algo".

La citación se produce después de que la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M interpusiera una querella contra el que fuera comisario jefe de los Tedax cuando se produjeron los atentados, Juan Jesús Manzano, entonces máximo responsable de los agentes que se encargaron de la desactivación de las bombas de los atentados de Madrid y el que se hizo cargo de las muestras de dichos explosivos.

La Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M acusa a Manzano de los delitos de encubrimiento, falso testimonio y omisión del deber de perseguir delitos ya que, según consta en su querella, la actuación de los Tedax ante los que estaba al mando dificultó conocer la naturaleza de las bombas, y por lo tanto, la autoría de los terroristas que perpetraron la masacre. "Estoy ansiosa de escuchar las declaraciones de los Tedax porque desde luego, desde la AVT y yo, como acusación particular, si sale alguna prueba nueva, por supuesto pediremos la reapertura del juicio", ha aseverado.

Pedraza ha explicado también que le causa "un poco de dolor" que asociaciones de víctimas y representantes políticos vayan a celebrar actos de homenaje por separado a diferencia de años anteriores en los que los aniversarios de los atentados se han conmemorado con un gran acto institucional, que el año pasado tuvo lugar en el Congreso.

"Me parece que tanto a nivel institucional como de víctimas tendría que haber un acto a lo grande como cada año en el que estuviéramos todos unidos", ha señalado y ha asegurado que ella, como madre que perdió a su hija en los atentados, va a asistir a todos los que ha sido invitada.

Ha apuntado, sin embargo, que a sus ojos, "el acto más importante" es el que ha organizado la asociación que preside en el Bosque del Recuerdo (Parque del Retiro), en el que se emplaza el Monumento en Homenaje a todas las Víctimas del Terrorismo representado por 192 árboles en recuerdo de los fallecidos el 11-M. "Este año va a ser mas bonito si cabe porque soltaremos 192 globos en homenaje a los 192 fallecidos y cada globo llevará el nombre de uno de los asesinados ese día" ha añadido.

16 febrero 2011

El caso Faisán




vía www.libertaddigital.com el 16/02/11

El chivatazo a ETA se produjo el 4 de mayo de 2006 cuando ya estaba preparada una operación que pretendía acabar con buena parte del aparato de extorsión de la banda terrorista, que se centralizaba a través del bar Faisán, situado junto a la frontera de Irún y Behobie. Este golpe a la banda se iba a producir en plena negociación entre el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y los terroristas.

Tras el arresto en junio de ese mismo año de Joseba Elosua, intermediario clave en la trama de extorsión que financiaba a ETA y dueño del bar Faisán de Irún, trascendió que una operación policial anterior fracasó debido a un soplo que provenía de la propia Policía.

El 4 de mayo, Elosua fue alertado de una inminente operación policial contra él y otros miembros de la banda a través de un teléfono móvil que le facilitó una persona cuando salía de su casa. El hecho se conoció gracias a una baliza que existía en el vehículo de Elosúa, y que grabó como se lo contaba a su cuñado, Carmelo Luquin.

El juez Grande Marlaska, responsable de la operación contra el aparato de extorsión, investigó este soplo en una pieza separada que él mismo dirigió abriendo la caja de los truenos.

Quién es quién en el caso del chivatazo a ETA


Alfredo Pérez Rubalcaba. Ministro del Interior. Llegó al Gabinete de Rodríguez Zapatero un mes antes de que se produjera el chivatazo. Su llegada al Gobierno coincidió con la negociación con ETA. Durante los cinco años que han pasado ha intentado disminuir la importancia del caso Faisán y recientemente ha declarado que nunca informó del chivatazo al presidente del Gobierno.


Víctor García Hidalgo. Era el director general de la Policía cuando se produjo el chivatazo. Actualmente está imputado en el caso y es el secretario de Organización del PSE. En las investigaciones aparece como la persona que ordenó el soplo a la banda terrorista.


Telesforo Rubio. Durante el chivatazo era el comisario general de Información. Posteriormente fue ascendido a una Subdirección y actualmente está destinado en Moscú. Fue el que ordenó que se avisara al juez Grande Marlaska. Este magistrado, primer instructor del Faisán, decidió a finales de junio de 2006 apartarlo de la investigación cuando supo que tardó tres días en informarle de que se había producido el soplo.

Inspector José María Ballesteros. Destinado en Vitoria en el momento que se produjo el chivatazo a ETA, era el hombre de máxima confianza del jefe superior de la Policía del País Vasco, Enrique Pamiés. Este mando policial aparece saliendo del bar Faisán cuando se produjo el soplo, según las imágenes del vídeo entregadas por el equipo de investigación dirigido por Carlos G.


Enrique Pamiés. Jefe Superior de la Policía del País Vasco. Ascendió a Comisario en el año 2004. Fue destinado como Jefe Provincial de la Comisaría de Vitoria. Desde su ingreso en el Cuerpo Superior de Policía en 1980 ha realizado toda su carrera profesional en el País Vasco. Las investigaciones dicen que fue quien habló con Joseba Elosúa, dueño del bar Faisán, con un teléfono que le había facilitado José María Ballesteros.


Antonio Camacho. secretario de Estado de Seguridad y número dos de Rubalcaba. La investigación llega hasta él y hasta su teléfono del cual salieron llamadas a varios de los imputados durante los días anteriores y posteriores al chivatazo a ETA. Además, fue el que acudió hasta París para intentar calmar a la juez Le Vert tras el soplo.

Carlos Germán. Responsable del equipo de investigación del chivatazo, encargo que le hizo el juez Grande Marlaska. Uno de los nombres más comprometidos del caso, en su informe situó como responsables del soplo al que fuera director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, y al jefe policial del País Vasco. Recientemente, el comisario José Cabanillas, su superior, le acusó de querer destruir las pruebas del chivatazo.

Comisario José Cabanillas. Era jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) cuando se produjo el chivatazo. Declaró la primera semana de febrero en la Audiencia Nacional y acusó al encargado de investigar el soplo, Carlos Germán, de querer destruir las pruebas y trató de desacreditar los informes que apuntaban a la cúpula de Interior como responsable del escándalo. Anteriormente fue el responsable de orientar el contenido de la mayoría de los informes del 11-M que apuntaban a Bin Laden y al terrorismo islámico internacional.

Comisario Enrique García Castaño. Comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo en 2006, fecha del soplo, fue el que intervino en las vigilancias al bar Faisán. En el sumario aparece una conversación suya con uno de los imputados, el jefe superior de la Policía del País Vasco, en el que le decía: "no te preocupes, Baltasar es amigo". Es también conocido por ser uno de los protagonistas de la versión oficial del 11-M después de que Díaz de Mera dijera que García Castaño le habló de un informe que se había ocultado y que vinculaba a ETA con los atentados. Posteriormente, el comisario lo negó todo.


Fernando Grande Marlaska. Fue el primer juez que investigó al chivatazo. El magistrado estaba temporalmente al frente del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional sustituyendo a Garzón. Dirigía la operación contra el aparato de extorsión a ETA cuando se produjo el soplo y fue el que impulsó la investigación. Posteriormente fue sustituido por Baltasar Garzón.


Baltasar Garzón. Cogió las pesquisas realizadas por Grande Marlaska cuando le sustituyó. En primer lugar apartó a la Guardia Civil de la investigación del chivatazo y posteriormente emitió autos exculpando a los mandos policiales. Tras estas actuaciones, dejó el caso durante tres años en su cajón. Años más tarde citó a declarar como imputados al que fuera director de la Policía y al jefe policial del País Vasco.


Pablo Ruz. Actual encargado del caso tras sustituir a Garzón por su suspensión. Ruz ha sido el que ha impulsado la investigación y pidió que se produjeran nuevas diligencias para esclarecer el caso.


Carlos Bautista. Fiscal de la Audiencia Nacional. Responsable de un escrito que pide archivar el caso y que critica la actuación de las investigaciones policiales.


José Manuel Gómez Benítez. Miembro del CGPJ, abogado e íntimo amigo de Baltasar Garzón. Fue identificado como el “número 4” en la negociaciones del Gobierno con ETA y actuó como mediador. Durante las conversaciones con los terroristas puso el chivatazo como aval de buena voluntad del Ejecutivo. Aún sigue siendo vocal del Consejo General del Poder Judicial.


Joseba Elosua. Es el dueño del bar Faisán, situado en la frontera entre Irún y Behobie. Fue detenido y puesto en libertad por Garzón. Era el intermediario clave a través del cual llegaba el dinero de la extorsión hasta las arcas de ETA. Fue quien recibió el chivatazo que alertaba de una inminente operación policial a través de un teléfono móvil que le entregó un policía.


Jesús Eguiguren. Presidente del Partido Socialista de Euskadi. Firme defensor y parte activa de la negociación con ETA, se reunió en el bar Faisán con Joseba Elosua y con el ex dirigente etarra Julen Madariaga poco antes del chivatazo a ETA, según la declaración del propio dueño del local.

Juan Carlos Iurrebaso Atucha. Etarra. Fue hasta su detención, junto a José Antonio Urruticoetxea Bengoetxea Josu Ternera, uno de los integrantes del equipo de interlocutores de ETA durante las negociaciones que el Gobierno Zapatero mantuvo con los terroristas. Fue detenido por la Gendarmería gala en un control rutinario en 2007. Al ser arrestado, dijo a los agentes que debían dejarle marchar porque era parte del equipo negociador y, para convencerles, les mostró números de teléfonos que se supone pertenecían a Víctor García Hidalgo y a un alto cargo de confianza de Nicolás Sarkozy en el ministerio del Interior francés. A él se le habrían incautado las actas de la negociación Gobierno-ETA que la jueza francesa Laurent Levert habría remitido al juez Ruz.


Gorka Aguirre. Sobrino del lehendakari José Antonio Aguirre, era miembro de la Ejecutiva del PNV y responsable de relaciones internacionales del partido. Fallecido en 2009. Era el encargado dentro del PNV de hacer gestiones relacionadas con la extorsión de ETA. En 2006 ya había sido interrogado por Grande-Marlaska por su relación con la estructura de extorsión de la banda. El día del chivatazo iba a participar en el encuentro que iban a mantener, entre otros, Joseba Elosúa y José Antonio Cau. Una de las hipótesis que existe es que el chivatazo se perpetrase para que la Policía no detuviesen ese día a Aguirre. El arresto habría coincidido con una reunión en La Moncloa entre Zapatero e Imaz con la negociación Gobierno-ETA como tema central.

José Antonio Cau Aldalur. Etarra cuya residencia estaba fijada en los alrededores de Bayona (Francia). Dentro del organigrama de la banda, era uno de los encargados de cobrar la extorsión a la que ETA somete a buena parte de la clase empresarial vasca y navarra. Era la persona con la que contactaba Elosúa para hacer efectivos los pagos de las extorsiones y con la que se iba a reunir el día del chivatazo para entregarle dinero procedente de la extorsión.